Hasta el último año, Greg ha mantenido una total invisibilidad social. Sólo tiene un amigo, Earl, y juntos pasan el tiempo (cuando no juegan videojuegos y evitan a los terroríficos hermanos de Earl) haciendo películas, sus propias versiones de los clásicos de culto de Coppola y Herzog. Greg sería el primero en decirte que sus películas son jodidamente terribles, pero él y Earl no las hacen para otras personas. Hasta que Rachel. Rachel tiene leucemia y la madre de Greg tiene la genial idea de que Greg debería hacerse amigo de ella. En contra de su buen juicio y a pesar de su extrema torpeza, lo hace. Cuando Rachel decide suspender el tratamiento, Greg y Earl deben abandonar la invisibilidad y tomar una posición.

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